Me gusta el sexo.

Me gusta el sexo.
Emoción, desgarre, instinto se mezclan en un baile que no tiene pasos ni música, pero sí ritmo. El ritmo de los movimientos, el ritmo de los latidos, el ritmo de la respiración.
Placer, chocolate caliente deslizándose suavemente por el cuerpo, como una caricia entrecortada, como un toque de terciopelo, y después un arañazo. Uñas y dientes, dolor y sangre.
Besos, besos rápidos y fugaces, besos eternos que se interrumpen unos a otros como en una orquestra sin sentido, que pelean con jadeos y juegan al escondite con las emociones.
Susurros, palabras de pasión y de compasión, deseos, oscuras peticiones salidas de los recovecos más tenebrosos del subconsciente. Sueños húmedos, bocas secas, explosiones silenciosas, susurros atronadores.
Y al final, el ascenso a los cielos, la mano de un Dios dulce y gamberro adentrándose en mi interior, manantial, fuente, vida, brillo, estrellas. Silencio. Paz.
Me gusta el sexo.
Es fácil, barato y divertido.
A volar!



Irma dijo
Opino lo mismo que tú amiga.... Nada mejor para empezar un nuevo día con una sonrisa en el rostro y nada mejor para terminarlo y tener un relajante descanso....
¡Besitos!
2 Noviembre 2007 | 08:07 AM